viernes, 14 de diciembre de 2007

David Bowie, el hombre de las mil caras












Fue en la primavera de 1972, una mañana de domingo (como muchos), nos encontrábamos escuchando la radio, mi amigo Francis y yo; un locutor pinchaba los éxitos del momento con sus habituales anécdotas, detalles y, de repente, anunció una inesperada novedad: "... David Bowie, ese señor o señora que canta rodeado de flores, y aderezado con una imagen que está llevando de cabeza a toda Gran Bretaña..."
Los comentarios radiofónicos eran los típicos de aquel año, tratándose de uno de los personajes más polémicos surgido en la corriente estético-musical del Glamour-rock en el Reino Unido. David Bowie hacía bastantes meses que venía apareciendo en las revistas musicales, aunque, aquí, en España, no se le conocía. El tema que escuchamos aquella mañana era "Starman" ("Hombre Estrella"), una canción preciosista, cósmica y con una aureola acústica sorprendente. Este era el primer single de Bowie editado en nuestro país, y algunos se llegaron a preguntar si se iniciaba su singladura musical aquel mismo 1972; pero no, sus primeros escarceos se remontaban a 1 965 y, desde entonces, su música e imagen han venido coloreando mil escenas diferentes en su país natal y en el resto del mundo.
Los músicos británicos, al igual que Bowie, han sabido recoger, como sus antecesores, los "Beatles" y "Rolling Stones", las mejores esencias de la música negra americana y de cualquier parte del globo, para luego, crear, día a día, un pop fresco, innovador y, sobre todo, muy comercial. David Bowie copió de todo lo que le rodeaba, y llegó a erigirse como uno de
los reyes del Glamour-rock o Gay-power, historia inventada por su amigo Marc Bolán (líder de "T. Rex"), en 1 970 llevándola mucho más lejos, provocativamente, y con unos resultados realmente espectaculares.
A principio de la década de los 80, después de haber dejado de lado las lentejuelas y el carmín, y tras una larga etapa de música experimental, Bowie se nos presenta todavía sumergido en las raíces de "color", ofreciéndonos su potente y linda música, arropado por los mejores instrumentistas. "Lets dance" y "Serious Moonlight Tour 1983", fueron la confirmación plena de que Bowie, actualmente, es uno de los mejores espectáculos del mundo.
Recientemente, Bowie se ha marcado otro tanto con la publicación de su última obra, "Tonight", acompañada por el hit en single, "Blue Jean", que nos devuelve al Bowie de temas comerciales, pero no exentos de rock, como en ''Je Genie", "Rebel Rebel" o "Diamond Dogs".
Siguiendo la costumbre implantada hace pocos años acompañarse por algún famoso, Bowie ha recurrido a la vocal de Tina Turner en uno de los temas más interesantes de este álbum, "Tonight", que a la vez le da título. Sir Elton John pidió la armónica de Stevie Wonder para su excelente "I guess that's why they call it the Blues", Paul McCartney se peleó vocalmente en un acaramelado dueto con Michel Jackson en su "The Girl is Mine", y Mick Jagger vozarreó a los "Jacksons" en "State of Shock". Bowie no iba a ser menos, y se marca un reggae alimentado por la pasión vocal de Tina.
Peínate el pelo de punta, pídele prestado un poco de maquillaje a tu hermana o a quien quieras, siéntate en un cómodo sillón, y ponte a leer la verdadera historia de David Bowie pero, por favor, es imprescindible que pongas en tu tocadisco el "Ziggy Stardust & the Spiders from Mars" a todo volumen.

Beatles, ayer, hoy y siempre (Fecha de publicación: Julio de 1983)























Queda muy lejano aquel 5 de Octubre de 1962, fecha en la cual los Beatles, entraban por primera vez en un estudio de grabación, hoy, tras veinte años, el mundo sigue escuchando sus discos, los cuales se revalorizan día a día.
Y todavía se sigue escribiendo acerca de ellos, porque tan sólo los Beatles han conseguido ser el mayor fenómeno social de todos los tiempos.
Existe una gran variedad de libros contando la vida de nuestros queridos Beatles, todos ellos muy interesantes. El pretender escribir uno más, es una ardua tarea, por el simple hecho de... ¿Qué se puede decir de ellos, que no se haya escrito ya?.
A cada momento van apareciendo nuevos secretos y anécdotas que han logrado hacer posible la historia de John, George, Paul y Ringo... tanto juntos, como por separado.
Miles y miles de «fans» y de estudiosos del grupo se han dedicado a indagar, intentando encontrar algo nuevo.
En el transcurso de este libro que tienes en tus manos, hallarás datos que ya sabías, pero a la vez conocerás otros, siendo este uno de los motivos principales de mi obra, unido al de ofrecer un homenaje a uno de los cuatro tristemente desaparecido: John Lennon, asesinado por un demente en diciembre de 1980. En realidad cuando Lennon hacía diez años que los Beatles habían acabado como grupo y en ese mismo año en que el triste destino nos deparó.
Lennon volvió a grabar junto a Yoko, dándose el caso, bastante curioso, de que grabaran un tema denominado "Starting over» (Como si volviésemos a empezar).
La biografía de los Beatles no se puede intentar cambiarla. Últimamente y en conmemoración del 20° Aniversario de la canción «Love me do», están apareciendo una serie de libros y revistas, dedicadas a revivir su historia.
Estamos de acuerdo que hoy día, la música ha cambiado enormemente, pero los Beatles serán imperecederos.
La verdad de los Beatles sólo tiene un camino: el contarla tal como sucedió.
Mi propósito, con este libro, es el de contar su biografía rápida, sin dejar las anécdotas más importantes y dar un repaso a la obra que nos dejaron, sus grabaciones, temas inéditos, sus películas, sus actuaciones, etc. etc.
Pero no te entretengo ni un segundo más, da la vuelta a la página y viaja a través de la década dorada de los Beatles.

50 éxitos de Beatles para guitarra fácil



Todo lo que se pueda decir de los Beatles, se ha tratado en innumerables libros, miles de articulistas han escrito todo lo que se podía saber de ellos. Todos conocen su obra, sus ajetreos musicales y personales, y al volver a hablar de ellos, uno, no deja de sentirse nostálgico, ¿Quién no ha tarareado alguna vez Yesterday...?
«Love me do», «Can't buy my love», «A hard day's night», «Hey Jude», etc. Son canciones que han dado la vuelta al mundo y la seguirán dando, mientras exista el monopolio en torno a los Beatles.
Unos muchachos que provenían de ambientes obreros y que, de la noche a la mañana, se hicieron los amos de la música pop. Su vida llena de giras, grabaciones, películas, líos, drogas, «meditaciones», y, como no, dinero, y en cantidades masivas. Pero lo que no sabrán muchos de sus incondicionales, es que dentro del mundo insólito del coleccionismo en torno a ellos, hay anécdotas curiosas: Son muchas las fans que dedican su vida a buscar la versión de «All my loving» que empieza con unos redobles de batería y unos discos japoneses en los que hay unas versiones estereofónicas de «Penny Lañe» y «Hey Jude», que son una maravilla. Y también corre por el mercado pirata un long play titulado «The Beatles live in Italy», y la versión original de «Yesterday & Today» (En la portada, los cuatro sonríen después de haber despedazado unas muñecas. La Capítol reemplazó la foto a toda prisa), y por último, para no hacer más larga esta lista de rarezas Beatlerianas, el single cantado en alemán.
Sus comienzos fueron una lucha titánica por conseguir los primeros puestos en las listas, les seguían de cerca los Rolling Stones. Unos se burlaban de los otros, los Beatles lanzaron su «Let it be» (Déjalo así) y los Rolling a la semana, un desafiante «Let it bleed» (Déjalo sangrar).
En Diciembre de 1970, Paul pide judicialmente la disolución de los Beatles. Ringo se dedicó a sus filmaciones y discos dentro de una línea muy «Camp», John a crear, junto a su mujer Yoko Ono, bandas y música protesta. George a meditar con el Maharishi y su «Haré Krishna». Y Paul, por último, a darnos baladas agradables al oído y que le han dado millones y millones. Hoy día, los cuatro por separado, se han prodigado en producciones discográ-ficas, y el monopolio antes citado va explotando el fenómeno Beatles. Juntos o separados no dejan de ser «nuestros Beatles».
En las manos tenéis la cadencia de sus mejores canciones. No esperes más y toma tu guitarra. Todos esperan escucharte.

Supertramp, el grupo del Siglo



Supertramp se inició en 1970 en Londres, de la mano de Richard Davies que se puso en contacto con Roger Hodgson, Richard Palmer y Bob Millar.
Un extraño millonario holandés afincado en Ginebra prestó su apoyo económico a Rick, pero sus dos primeros long-plays, "Supertramp" y "Indelibly Stamped" no tuvieron mucha aceptación entre el público, que no veía absolutamente nada en ellos, y, por consiguiente, el millonario se esfumó y no se supo nada más de él.
A finales de 1973, Supertramp había cambiado de formación: Bob C. Benberg a la batería, Dougie Thompson al bajo, John Anthony Helliwell a los saxos, clarinetes y voces, más Richard Davies a los teclados y voz, y Roger Hodgson en guitarras teclados y voz solista.
Se reunieron en una casa de campo en el año 1974 y con la ayuda del productor Ken Scott graban su "Masterpiece" titulado "Crime of the Century" que les alza a la fama y superventas. Las canciones claves del disco son, por orden:
"School" (cuyo sólo de piano ya es célebre); "Rudy", la historia de la jovencita melancólica, y "Crime of the Century".
Se suceden giras repletas de éxito y el cartelito de "sold out" en el Victoria Palace de Londres.
En el verano del año 1975, en Los Angeles, graban "Crisis? What Crisis?", obra mordaz y satírica surgida de las ideas de Davies, lo que logra que siga la fama del anterior alcanzando altas cotas de popularidad. "Sister Moonshine", "The Meaning" y "Another Man's Woman" son títulos a destacar del plástico. Siguen unas vacaciones en California y el siguiente álbum lo terminan en la primavera de 1977 en Caribou Estudios. Tras dicha grabación, "Even in the Quietest Moments", se lanzaron a un ambicioso "tour" de 80 actuaciones presenciadas por no menos de 400.000 personas.
En Junio del mismo año es Disco de Oro en U.S.A., junto al "Crime of the Century". "Give a Little Bit" es un tema sencillo, (dame un poco de tu amor y te daré un poco del mío), luego está el delicioso "Even in the Quietest Moments" y el fabuloso "Babají" de significado religioso y "Fool's Overture" canción que salió principalmente de unas cuantas melodías que Roger había hecho con sintetizador. El tema fue fruto de un año de trabajo y John Anthony lo define como "Sophisto-Rock".
El 26 de Septiembre del mismo año vuelan a Barcelona donde les esperan enfervorizadas fans, niños-as, mamas, ejecutivos, pijos, etc. etc. Hasta a mis padres les gusta. Y es que sus tonadillas son de las que se silban.
Nuestros amigos se lo montan todo muy bien y, casi diría yo, en plan familiar, porque, desde el conductor que los lleva hasta el ingeniero, todos cobran igual. ¿Qué? ¿Te extraña? Pues así es. Aunque parezca imposible ellos lo reparten todo por igual. Tanto en estudio como en escena Hodgson usa una Pender Stratocaster, una Gibson Les Paul, una Rickenbaker de doce cuerdas y una Pender acústica de doce cuerdas. Davies, un piano de los grandes: Helpinstill Pick-up, un Wurlitzer, un Mini-Moog, un Hammond B3, dos Leslies y un Elka and Arp String.
El batería Benberg, una Ludwing con timbales Gretsch/Slingerland y Paiste, junto con otras percusiones variadas.
Thompson, el bajista, usa un Pender Precisión, Pender Jazz y un Rickenbaker. Anthony Helliwell se encarga de los siguientes instrumentos de viento: Le Blanc Alto, Rene Gounor Soprano, Selmer Mark VI Tenor, Conn Barítono, Yamaha Flauta, Selmer Bajo Clarinete, Fíat Clarinete y un Buffet B.
Con semejante instrumental y con la maestría con que tocan se pueden hacer auténticas maravillas.
1978 empezó para el grupo con más giras, y, entre una y otra recogida de Discos de Oro y Platino, se ponen a grabar "Breakfast in America" el cual se lo zampan, como desayuno, millones de adictos de Supertramp en 1979.
Y ese mismo año concretamente, otra gira monstruosa que acaba en Noviembre en Barcelona y Madrid. Sí amigos, y valga la redundancia, los cinco de "Supertramp" estuvieron ya dos veces en Barcelona y Madrid con su "INDELEBLE ESTAMPA"
y de no ser así, hubiera sido el "CRIMEN DEL SIGLO" para sus seguidores, que no son pocos, y muchos de ellos no paran de preguntarse: "¿CRISIS?", ¿QUE CRISIS puede tener este grupo, cuando su material de luces y sonido se traslada en seis trailers?". En sus conciertos resaltan una inmensa mesa de mezclas que procesa gracias a una computadora. Es entonces, "INCLUSO EN LOS MOMENTOS MAS TRANQUILOS" cuando más nos llama la atención el escuchar cualquiera de sus obras, y mientras nosotros les escuchamos, los SUPERVAGABUNDOS" (Supertramp) se dan el suculento "DESAYUNO EN AMERICA".
Bueno, eso es todo. Os dejo que se me están quemando las tostadas.

sábado, 1 de julio de 1989

The Cure: Atrapados en la telaraña


Robert Smith, cantante y líder de The Cure. Dibujo: J. M. Escrihuela ®


La prensa musical británica —capaz de elevar al estrellato a un grupo como de estrellarlo a la semana siguiente— no se ha prodigado demasiado en elogios, ante la nueva obra de The Cure. Sin embargo, a Robert Smith le trae sin cuidado lo que opinen; hubiera sido demasiado fácil seguir las pautas comerciales explotadas en su anterior elepé «Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me». 

Por el contrario y, teniendo en cuenta que The Cure siempre ha tenido su público, no es de extrañar que hayan vuelto a sus orígenes más siniestros. «Disintegration», es un gran álbum que revive el pasado oscuro de Robert —allá por 1984, durante la grabación del álbum «The Top»— dentro del mundo de las drogas; sus estrías parecen ahora rebosar el preciado vino que le acompaña cada fin de semana al lado de su esposa Mary (su novia desde los doce años).

Durante todo el disco, la voz de Robert se muestra susurrante, casi un dulce canturreo: «Lullaby» (Canción de cuna), es el tema estrella; bien, de acuerdo, «Lullaby» no es precisamente el arrullo que consigue hacerte dormir plácidamente, más bien te produce un insomnio de mil demonios con su quedo retumbar de tambor acompañado de un serpenteante órgano —digno de una película de terror— que te va envolviendo poco a poco... pero ¡qué canción, tío!—, y para inmortalizar las neuras del Robert, quién mejor que Tim Pope realizaría esos vídeos tan espectaculares (ha filmado casi todos los de la banda); con un presupuesto de 80.000 libras y dos días de trabajo, ha ejecutado el vídeo de «Lullaby» —su más angustiante y efectivo vídeo clip desde «Ciose To Me», ¿recuerdas aquél en que están dentro de un armario?.—, con una gigantesca araña de goma que se «merienda» al Robert al final del mismo. 


Los formatos de la última entrega de The Cure, se han sucedido uno tras otro con cuidada precisión: primero el single (promocional, sigo sin entender por qué no se editan singles en España) acompañado del espeluznante vídeo; luego el maxi-single con dos temas de fuerte calibre: «Babble» (con berreos infantiles, palmas y vuelta al ruedo incluidos) y «Out Of Mind» (guitarras y teclados mantienen una lucha entrelazada casi épica); y por fin, el álbum citado «Disintegration» que les devuelve a sus más perversos fans con temas cargados de ese feeling que tan sólo The Cure puede musicalizar: multitud de teclados y guitarras van tejiendo una telaraña sonora, aderezada con una batería galopante e hipnótica.

«Plainsong», uno de los temas más largos del disco, puede convertirse en su próximo himno de batalla; «Closedown», revisita los cánones anotados en «Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me», mientras que «Players For Rain» y «Disintegration» te recuerdan que la desintegración nunca se convertirá en realidad mientras Robert Smith lidere la Cura: Lol Tolhurst ha sido invitado a largarse del grupo.

Estoy contento, Robert y sus huestes me han reintegrado la cura que necesitaba, y a ti también, si eras un adicto a ella; y si por el contrario tú no estabas convencido del todo, corre raudo y veloz a verlos el día 21 que vuelven por aquí; no tengas cuidado, que ya verás cómo te enganchas.





Juan Manuel Escrihuela
Artículo y dibujo sobre The Cure
publicado en julio de 1989 en la revista
REVOLUCIONES POR MINUTO





The Cure: "Lullaby"


domingo, 1 de mayo de 1988

Pop-Rock en Blanco y Negro (Revista RPM) - The Police




Pop-Rock en Blanco y Negro - The Police



Sting se ha propuesto con­quistar el mercado de habla hispana, y de hecho, lo está consiguiendo con enorme popularidad.  A principios del año que nos ocupa y como apertura de su gira mundial, Sting y sus `Tortu­gas Azules' (su grupo de acompañamiento),  ofrecie­ron  un multitudinario con­cierto en el estadio de Ma­racaná (Brasil), ante la frio­lera cifra de 200.000 asisten­tes, 
El éxito de dicha actua­ción se vio complementado con la casi prevista noticia (alegre para Sting), de que '...Nothing Like The Sun' —su último y doble álbum—, era prohibido en Chile; tanto en la versión oficial y en inglés del long-play como la efec­tuada en castellano, en for­ma de mini-Lp.: '...Nada como el sol'; el cual contiene un tema cantado en portugués y cuatro en español. El mo­tivo de la prohibición fue la canción 'Ellas danzan so­las', que en uno de sus ver­sos dice así: ...

«Hey Mr. Pinochet,  su siembra huele mal 
y ese dinero que recibe pronto se terminará, 
no po­drá comprar sus armas 
ni a sus verdugos pagar. 
Imagi­ne a su madre danzando siempre en soledad...».  

El que se 'pica', ajos come, y de esta forma, Sting —como otros—,  que posee en la composición y su voz,  las mejores armas, convierte su denuncia en éxito asegura­do entre sus incondicinales. 

No es la primera canción que le censuran: hace poco tiempo 'Englishman In New York',  extraída en single del doble álbum, también le fue prohibida en su Ingla­terra natal (donde se han vuelto muy puritanos con la cláusula 28, la cual censura en radio,  televisión,  y en cualquier parte a grupos y solistas gays),  por tratar acerca de la vida de Quentin Crisp; un escritor homo­sexual inglés, perseguido y exiliado en Nueva York des­de hace muchos años.

Tan­ta puñetera prohibición, no le viene de nuevo a Sting: en la época de Police, 'Roxanne' y 'Can't Stand Losmg You' también fueron mal vistas por la «victoriana» BBC. Por otra parte y cambiando de tema, se da la ex­traña coincidencia de que mientras Sting actuaba en tierras sudamericanas, sus excompañeros de Police, también lo hacían, ayuda­dos por StanleyClarke al bajo; en un conato de rever­decer viejos laureles, tras sus infructuosas carreras en solitario
Cuando leas estas líneas, Sting ya habrá actuado de nuevo en España, y a buen seguro habrás «flipado» con el show, ¿o no?.

Mmmm, 'Walking On The Moon' suena en mi habita­ción, mientras intento reme­morar la efímera pero fruc­tífera carrera del ex trío The Police.
Todo comenzó en enero de 1927, cuando Stewart Copeland (batería), GordonMatthew Summer «Sting» (bajo) y Henri Padovani (guitarra), se unen con el nombre (fácil y accesible en todos los idiomas) de «The Police». 
Su primer tema 'Fall Out', aparece en el sello Illegal Records, regentado por Miles Copeland (her­mano de Stewart), pero con escasa repercusión. El trío, se dio a conocer realizando una frenética actuación en el festival punk de Mont de Marsan (Sur de Francia) en agosto de 1977, para la cual, ya se hallaba el nuevo gui­tarrista Andy Summers que reemplazaba a Padovani en la formación. Dicho show les reportó cierta resonancia, gracias a una escueta pero inteligente crítica que el prestigioso periódico musi­cal Melody Maker les hizo.
En abril de 1978, editan su sencillo más exitoso 'Roxanne' (vetado por ha­blar de una prostituta fran­cesa), al que le siguieron 'Can't Stand Losing You' (también censurados por tratar acerca de un hipotéti­co suicidio), 'So Lonely' y los convertidos en clásicos el año 1979: 'Walking On The Moon' y 'Message In A Bottle', que les catapultan al n.° 1 de las listas británicas. 1980, nació para The Police con la edición del long-play 'Reggatta De Blanc', ocupando lugares privile­giados en todos los hits-parades mundiales. Ese mis­mo año, visitan por primera vez, España, siendo su ac­tuación en Barcelona, la más emociante efectuada por un grupo foráneo hasta esa fe­cha; quedando bien claro su calidad y fuerza arrolladoras.

Su tercer álbum 'Zenyatta Mondatta', les depara un nuevo n.° 1 en single: 'Don't Stand So Cióse To Me', e in­cluso Sting se empeña en re­gistrar en castellano 'De Do Do Do, De Da Da Da' (in­comprensiblemente no edi­tado en nuestro país), en sus primeros flirteos con nues­tra lengua. 
'Zenyatta Mon­datta' representó ser su ál­bum más comercial, si bien con el siguiente 'Ghost In The Machine', publicado en 1981, repitieron la fórmula con los éxitos en single 'Every Little Thing She Does Is Magic' (n.° 1) y la peque­ña joya-denuncia 'Invisible Sun'.

En aquellos días, la crítica cree que Sting ha llegado a cotas in­superables en el terreno de la composición, nada más lejos, The Police descan­san casi dos años, en los cuales Sting encauza de nuevo su carrera cinemato­gráfica iniciada en 1978, con su papel de «mod» en el film 'Quadrophenia' (basado en la ópera rock del grupo The Who, e interpretando los más variados papeles en películas como «Dune», «Brimstone And Teacle» y la recién estrenada en Es­paña: «Julia and Julia» al lado de Kathleen Turner. 

El formato original de este artículo
En ju­nio de 1983, y tras el parén­tesis citado, The Police publican su obra maestra: 'Synchronicity', con el tema estrella 'Every Breath You Take', una deliciosa can­ción que fue n.° 1 durante dos semanas en Gran Breta­ña, y n.° 1 en USA por espa­cio de ¡¡Ocho semanas!! consecutivas. De esta forma y merecidamente, reciben el Grammy Award al mejor tema de ese año. Los si­guientes sencillos extraídos de 'Synchronicity', si bien no llegan a la cabecera de las listas, sí obtienen una gran aceptación y ventas entre sus fieles seguidores; gracias a unos vídeos real­mente inspirados: 'Wrap'ped Around Your Finger', 'Synchronicity II' y «King Of Pain'. 
A pesar del fabuloso éxito del álbum, Sting es el que más interés demuestra entonces, en proyectar su carrera en solitario. Así, en junio de 1985, publica su pri­mer álbum en solitario: 'The Dream Of The Blue Turtles', acompañado de músicos de color, y del que sobresale uno de sus temas por su de­licada temática: 'Russians'. A ese estupendo debut, le sucedió 'Bring On The Night' (doble álbum en di­recto publicado a la vez que la compañía lanzaba simultáneamente, la primera re­copilación de éxitos de Police, bajo el nombre de 'Every Breath You Take: The Singles' en 1986, inclu­yendo una «remozada» ver­sión del 'Don't Stand So Clo­se To Me', y una muy acer­tada selección de los mayo­res logros del afamado trío. 

Los incondicionales de la banda, presagiaron enton­ces una nueva reunión de The Police pero, proble­mas de rivalidad entre ellos y la edición del tercer y de nuevo doble álbum de Sting: '…Nothing Like The Sun' a finales de 1987, suma­do al hecho de que en mar­zo del presente año le fuese concedido un Grammy Award al Mejor Solista Pop, hacen consciente al propio Sting, de que su futuro —tan prometedor como el pre­sente—, es el de volar alto y libre.





DISCOGRAFIA SELECCIONADA
A 45 REVOLUCIONES POR MINUTO
SINGLE «FALL OUT» (1977) MAXI «WALKING ON THE MOON» (1979).
SINGLE «DE DO DO DO, DE DA DA» (EN ESPAÑOL) (1980) 
La cara B de este single era una versión en japonés (muy curiosa) del mismo tema MAXI. «WRAPPED AROUND YOUR FINGER» (1983)

A 33 REVOLUCIONES POR MINUTO
LP «REGATTA DE BLANC» (1979)
LP «SYNCHRONICITY» (1983)
LP RECOPILATORIO. «EVERY BREATH YOU TAKE: THE SINGLES» (1986)

STING EN SOLITARIO
LP «THE DREAM OF THE BLUE TURTLES» (1985) 
LP DOBLE  «…NOTHING LIKE THE SUN»(1987)
MINI-LP EN CASTELLANO. «…NADA COMO EL SOL» (1988)

STEWART COPELAND EN SOLITARIO
LP EDICIÓN EN VINILO VERDE. «KLARK KENT» (1980).
Este 10", pues no tiene la medida del clásico long-play, no se editó en nuestro país. No es nada del otro mundo, pero es un pop divertido y juguetón que Stewart compuso con seudónimo

ANDY SUMMERS EN SOLITARIO
LP «ADVANCE MASKED» (1982), con la ayuda de ROBERT FRIPP

VIDEOGRAFIA DE POLICE:
VIDEO RECOPILATORIO: «EVERY BREATH YOU TAKE: THE SINGLES» (1986). 
Incluye el vídeo censurado por la BBC: «INVISIBLE SUN».


Texto y dibujo:
JUAN MANUEL ESCRIHUELA RUIZ  (Mayo, 1988)
(Todos los derechos reservados)


domingo, 2 de septiembre de 1984

Marc Bolan (1ª parte)

Marc Bolan (Revista Rockdelux, 1984)




Artículo dedicado a la figura de Marc Bolan, con introducción a cargo de Miguel Ángel Arenas y artículo de Juan Manuel Escrihuela, aparecido en la revista Rockdelux, Septiembre 1984.



Hemos rescatado nuestros mejores modelos estilo Carnaby Street; los terciopelos y las sedes orientales nos llegan hasta los tobillos, y todo por este par de páginas dedicadas exclusivamente al tristemente desaparecido Marc Bolan, rey de los horteras en sus quince minutos de gloria e influyente maestro de los modernos de ahora mismo. 
En la introducción de este informe queda claro esto último, en cuanto al resto, es información de primera mano proporcionada por un «bolanita» con carnet del Club de Fans Oficial del Guerrero Eléctrico. 
A disfrutarlo.


Profeta visionario, sabio, ángel del tiempo
Prácticamente todos los grupos ingleses que regularmente visitan Rock Ola coinciden en una cosa, en pedirle a Pepo –el disc-jockey– que pinche a Kraftwerk y a Marc Bolan. 

El paso del tiempo y sobre todo, su muerte en 1977 –el año del punk– han consagrado a Marc Bolan, los jóvenes por jóvenes y los viejos por viejos porque dicen que lo vivieron, a todo el mundo le gusta y nadie se avergüenza de confesarlo, porque al fin y al cabo hace poco que la época Bolan pasó y no se peca de snobismo por lo antiguo; además los jovencísimos fans de Bolan son los componentes de los grupos de ahora mismo.

Cuando empezaron a caminar David Jones y Marc Bolan, juntos, pasaron, por los modas de la época, influenciados por el folk norteamericano, fueron cantautores hijos de la generación beat, después fueron hippies. Pero hippies como los de ahora que no son nada más que patéticos restos desaliñados de lo que originariamente fue un movimiento pleno de colorido y esplendor. Los hippies originales nada tienen que ver con esos desagradables seres zarapastrosos que ahora pululan por las calles pidiendo duros, los hippies londinenses de la época de Bowie y Bolan se vestían con sedas y eran en extremo cuidadosos con su aspecto –para que te hagas una idea no hace falta que consultes fotos antiguas, mira simplemente a los Mecano–; además el rock ya había dejado de ser patrimonio de palurdos –tipo Presley– y los componentes de los grupos modernos tenían conciencia artística suficiente como para codearse con los creadores de otros campos, poetas, escritores, modistos y artistas en general. Y es bien conocido que en estos oficios especiales la moral siempre ha sido más relajada, y la sensualidad está más a flor de piel, menos disimulada, con Marc Bolan esta nueva sociedad más permisiva tuvo un símbolo en el que reflejarse, un símbolo equívoco sexualmente que representó no al andrógino, como muchos erróneamente sostienen, sino al nuevo concepto de persona de los tiempos modernos, personas que asumen–-la ejerciten o no– su ambisexualidad. 

Los hippies de la época dorada fueron los primeros que traspasaron los tradicionales roles sexuales judeo-cristianos que empujan al hombre a ser muy macho y a la mujer a ser una cursi. Las actuaciones de Marc Bolan eran tan descaradas como las palabras de Bowie confesándose gay. El pelo largo, negro y ensortijado, ojos maquillados y siempre provocadoramente semi-entornados –mirada patentada por Marlene Dietrich y Lauren Bacall–, capas, pieles de tigre, glamour mezcla de Hollywood y las cortes europeas, modelos de príncipe y princesa de cuentos de hada, una fantasía de ácido, un cóctel sensual, hedonista y explosivo que, aunque en su momento fue tachado de hortera, se ha cobrado su razón con... el paso del tiempo. Porque Bolan no sólo era una imagen, tenía talento y sensibilidad como músico y como poeta, su aspecto era estrafalario pero sin chirriar, porque era de verdad, representaba algo que todos poseemos y amamos en la infancia y que después nos obligan a desterrar: la fantasía.


Miguel Ángel Arenas




(Próxima entrega, el artículo a cargo de Juan Manuel Escrihuela)